Hemorroides, Síntomas, prevención, Causas y Tratamientos

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Cómo Saber Si Tiene Hemorroides.

Las hemorroides no son nada placentero y para colmo, podrían ser algo penoso — incluso con su doctor. Pero son un problema común tanto en los hombres como en las mujeres. De hecho, según el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (una rama del Instituto de Salud Nacional) estima que cerca de la mitad de los estadounidenses tendrá hemorroides a la edad de 50 años.

Síntomas

Las manifestaciones clínicas más frecuentes de las hemorroides son:

  • Sangrado (sangre roja viva): Generalmente no produce dolor y es escaso. Normalmente se origina tras la defecación.
  • Prolapso: Consiste en un bulto que aparece cuando las hemorroides salen del interior del ano y resulta difícil introducirlas de nuevo.
  • Secreción: La secreción de moco propia de la mucosa anal es usual en las hemorroides internas. Causa irritación de la piel, picor o quemazón, sobre todo durante la defecación.
  • Dolor: Las hemorroides internas no suelen doler, pero las externas son especialmente molestas cuando éstas salen fuera del ano dada la presión del anillo anal.

Prevención

Para evitar la aparición de hemorroides es aconsejable corregir las causas que las originan. Algunas recomendaciones son:

  • Beber dos litros de agua al día para prevenir el estreñimiento.
  • Evitar la ingesta de alcohol, ya que perjudica la circulación sanguínea dificultando la digestión.
  • Reducir el consumo de sal, dado que favorece la retención de líquidos.
  • Consumir una dieta rica en fibra, frutas, verduras y productos integrales.
  • Evitar el esfuerzo defecatorio: En caso de estreñimiento crónico, Guerra recomienda consultar al especialista, ya que “le dará las pautas farmacológicas y de hábitos alimentarios que le permitirán tratar el estreñimiento a la vez que evitar la aparición de hemorroides”.
  • Practicar deporte de forma regular para activar la circulación sanguínea y ayudar a mejorar el tránsito intestinal.
  • Evitar hacer grandes esfuerzos en los que tenga especial importancia la zona abdominal.

Causas

Según Gonzalo Guerra Azcona, director médico del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas, en Madrid, “no se sabe la causa exacta que produce la inflamación de las hemorroides, pero se han identificado factores de riesgo que predisponen a padecerla”. Las principales causas son:

Estreñimiento: Las heces duras y secas propias del estreñimiento oprimen las venas hemorroidales y provocan su inflamación.

Diarrea: Una diarrea intensa puede provocar hemorroides a causa de la irritación.

Embarazo: La presión que ejerce el feto sobre la zona rectal, además de los esfuerzos realizados durante el parto, puede provocar la aparición de hemorroides.

Malos hábitos alimentarios: Una dieta escasa en fibra, así como el abuso de picantes, alcohol o café, se asocian a la aparición de hemorroides.

Mala hidratación: Beber poca agua o líquidos en general incrementa el riesgo de padecer hemorroides.

Postura inadecuada: Permanecer de pie o sentado durante periodos de tiempo resulta perjudicial para esta patología.

Grandes esfuerzos durante la realización de ejercicio físico.

Esfuerzo durante las deposiciones: La opresión de las venas hemorroidales debida al esfuerzo durante las deposiciones provoca esta inflamación.

Represión del deseo de ir al baño: Posponer la evacuación, puede hacer que, posteriormente, la defecación sea más dificultosa y sea necesario realizar más esfuerzos de los aconsejables.

Tratamientos

El tratamiento de las hemorroides depende del grado de inflamación o trombosis de la vena afectada de la zona rectal.

En los casos leves, “el tratamiento más habitual suele consistir en la aplicación de pomadas con anestésicos y antiinflamatorios locales y los denominados baños de asiento. Esta práctica consiste en realizar baños de la zona afectada varias veces al día con agua templada y sal, lo que ayuda a desinflamar la hemorroide y, por lo tanto, a aliviar los síntomas”,

Otras terapias utilizadas por los especialistas son:

Coagulación con luz infrarroja: Es un tratamiento con calor que coagula las venas y reduce el tamaño de las hemorroides.

Crioterapia: La utilización de nitrógeno líquido congela la hemorroide y la elimina.

Inyecciones esclerosantes: Se inyectan sustancias cicatrizantes en las inflamaciones aliviando los síntomas.

Anopexia Mucosa Circular (AMC): Es un tratamiento que utiliza una grapadora circular que impide el flujo sanguíneo y reduce el prolapso.

“Cuando se produce el prolapso de forma frecuente o provoca malestar, se debe tratar quirúrgicamente”, explica Enríquez-Navascués. Asimismo, el especialista sostiene que “en caso de producirse una trombosis en las hemorroides externas de forma repetida, deben extirparse”.

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